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CHARRÚAS....FRANCIA

Los restos del cacique Vaimaca Perú, que estaban en el Museo del Hombre de París (Francia), regresarán este miércoles a nuestro país, la tierra que lo vio nacer en 1790, donde serán recibidos por el ministro de Asuntos Exteriores, Didier Opertti, y el titular de Educación, Antonio Mercader.

La Secretaría de Prensa y Difusión de la Presidencia comunicó que el embajador de Francia en Montevideo, Therry Reynard, hará la entrega de los restos de Vaimaca Perú, jefe charrúa, a los ministros uruguayos en el Aeropuerto Internacional de Carrasco.

Los restos quedarán "en custodia de la Brigada Aérea Número 1 de Carrasco" hasta el viernes 19, cuando serán enterrados en el Panteón Nacional, "de acuerdo con los honores fúnebres que el Gobierno ha dispuesto tributarle", añade el comunciado.

El cacique charrúa Vaimaca Perú (1790-1833), junto con sus compañeros Tacuabé, Guyunusa y Senaqué fueron cedidos por el Ejecutivo uruguayo del presidente Fructuoso Rivera (1830-34) a un empresario francés en 1833, que los llevó a Francia para exhibirlos en un circo.

Vaimaca, que había acompañado las luchas por la independencia del territorio de Uruguay al mando de José Artigas (1764-1850), falleció a los 43 años, tres meses después de llegar a París. Su cuerpo fue ubicado en el Museo del Hombre de París, como el esqueleto 6.565 en el placard 5, armario 27. ATRACCION CIRCENSE

La etnia charrúa, seminómada, pobló gran parte del territorio uruguayo, así como de las provincias argentinas de Buenos Aires, Entre Ríos y Corrientes, y acompañó a Artigas en su cruzada por la autonomía de la entonces llamada 'Banda Oriental'.

Cuando comenzó la vida independiente de Uruguay, en 1830, el primer presidente, Fructuoso Rivera, ordenó expulsar a los charrúas, lo que se logró después de una batalla librada en Salsipuedes, en la que prácticamente la etnia indígena fue exterminada.

Cuatro supervivientes del genocidio, capturados por el coronel Bernabé Rivera, hermano del presidente, fueron llevados a Montevideo y después cedidos a un empresario francés que los usaría como atracción circense.

 

 

 

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¿QUIÉNES ERAN?

 

 

Los Charrúas fueron unas de las étnias que poblaron lo que hoy es el territorio uruguayo y las cercanías de ambas costas del Río Uruguay, como ser las provincias argentinas de Entre Ríos, Corrientes y Buenos Aires desde hace unos 3.500 años.

Defendieron sus tierras de los españoles, y lucharon junto al Gral. Artigas por la independencia de la "Banda Oriental".

Además de los Charrúas, poblaban las tierras los Minuanes, Guenoas, Bohanes, Yaros y Chanáes entre otros, descendientes de los Pámpidos, que poblaron vastos territorios sudamericanos desde 9.000 años antes de Cristo.

 

 

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CARACTERÍSTICAS FÍSICAS

 

 

 

Para describirlos físicamente, haremos mención a escritos de la época:

Félix de Azara estuvo en América entre los años 1781 y 1801 y dice que los Charrúas son una pulgada más altos que los Españoles, ..." pero los individuos más igualados y bien proporcionados, sin que entre ellos haya contrahecho o defectuoso, ni que peque de gordo ni en flaco. Son altivos, soberbios y feroces; llevan la cabeza derecha, la frente erguida, y la fisonomía despejada. Su color se acerca tanto o más al negro que al blanco, participando poco de lo rojo. Las facciones de la cara, varoniles y regulares; pero la nariz poco chata y estrecha entre los ojos. Éstos algo pequeños muy relucientes, negros, nunca de otro color, ni bien abiertos. La vista y el oído doblemente perspicaces que los de los españoles. Los dientes nunca les duelen ni se les caen naturalmente, ni aún en edad muy avanzada, y siempre son blancos y bien puestos. Las cejas negras y poco vestidas. No tienen barbas ni pelo en otra parte, sino poco en el pubis y en el sobaco. Su cabello es muy tupido, largo, lacio, grueso, negro, jamás de otro color, ni crespo, ni se les cae; sólo encanece a medias en edad muy avanzada. La mano y pie algo pequeños y más bien formados que los nuestros; el pecho de las mujeres no tan abultado como el de otras naciones de indios".

Dámaso Antonio Larrañaga refiere en 1813: ..."los ojos algún tanto oblicuos y no tan chicos como se ponderan; la cara más bien larga que ancha, la parte inferior del rostro estrecha y anchas las espaldas, la frente no muy chica, los dientes muy bien conservados y muy iguales; la boca y labios regulares, nariz un poco aguileña, pies y manos pequeños. En una palabra nada tienen de monstruosos ni deformes los hombres primitivos del país que ocupamos y que eran los verdaderos dueños de la campaña...".

El naturalista D’ Orbigny dice en 1839: " ... Las formas de los Charrúas son, como las de los Puelches, macizas en extremo; siempre muy carnosos, no están empero sujetos a la obesidad, tan común en los Guaraníes. Sus hombros son anchos, su cuerpo proporcionado, sus miembros bien fornidos, sus manos y pies pequeños; las mujeres de las mismas proporciones, tienen el cuello bien hecho, el cuerpo ancho, sin que nunca la cintura sea mucho más estrecha que el resto del cuerpo. Los Charrúas tienen la cabeza grande y el rostro ancho; los pómulos algo salientes; la nariz bastante estrecha en la base: Hundida en esa parte, gruesa en la extremidad, de fosas anchas y abiertas; las cejas salientes; fuertemente arqueadas, con poco pelo; los ojos pequeños, negros, hundidos, tal vez algo cerrados, pero horizontales; los labios gruesos; la boca grande; los dientes hermosos y que jamás se caen; la barba rala...",..." sus cabellos son largos , negros, gruesos y lacios. El conjunto de sus facciones da al rostro un aspecto serio y a menudo feroz; se descubre raramente en sus jóvenes ese aire gozoso y abierto de algunas otras naciones...".

 

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ALIMENTACIÓN Y VIVIENDA

 

 

 

 

Los charrúas traían de los Pámpidos su habilidad para la caza y la guerra, y aunque tuvieron enfrentamiento con los grupos que ya habitaban el territorio, no pudieron escapar del proceso de mestización, y de ese modo incorporaron alfarería, tallado y pulimentado de piedras y la navegación (de los guaraníes).

El sistema económico de los Charrúas, se basó en la caza, recolección de productos agrestes, que completaron con la pesca. Se veían obligados a cambiar de lugar constantemente en busca de asegurarse su alimentación, según las estaciones del año.

Practicaban "la caza superior", "mayor" o también conocida por "caza a la distancia", tarea exclusiva de los hombres, para la cual utilizaban el arco y la flecha, venablos y boleadoras. Para ello se reunían en grupos, y cuando descubrían la presa en una ligera carrera trataban de capturarla, y a las fieras como pumas y jaguaretés, las enfrentaban en una "lucha cuerpo a cuerpo" en pleno monte o campo abierto. En grupos, usaban el lazo si el animal estaba furioso y revestía algún peligro, enlazándolo cada uno por un miembro y separándose luego. En esa posición, inmovilizado, se acercaba un indio y sin mayor riesgo lo mataba con una lanza mediana.

Cazaban guazú-birá, más conocido por venado (propio del Río de la Plata), guazú-pecú, guazú-ti, gatos monteses, liebres, pecarís, carpinchos, tatúes, mulitas, nutrias, aperiás, tortugas y lobos marinos, y hasta lagartos. También ñandúes, perdices, martinetas, etc, sin olvidar mariscos y crustáceos de agua dulce. Las mujeres y los niños recolectaban huevos de aves, frutas silvestres: pitangas, macachines, guayabas, burucuyá y raíces tiernas. Los cocos y los palmitos también eran de su preferencia. Es curioso hacer notar que los brotes de ceibo eran muy apetecidos por ellos y eran tan nutritivos que los Charrúas no necesitaban de otro alimento cuando eran perseguidos, y no podían detenerse para cazar.

Las mujeres asaban la carne y los pescados que clavaban en el "palo asador", inclinado sobre las brasas y en el extremo superior libre. A los pescados también los desecaban sin sal abriéndolos al medio y oreándolos al sol.

También se hicieron muy adictos al mate proveniente de la yerba que venía del Paraguay, que también se generalizó al gaucho, a los criollos en general, y hasta los habitantes del Uruguay al día de hoy. Sin embargo los Charrúas, en un principio bebían una mezcla de agua con yerba, la que mantenían en su boca masticándola y tragando solo el líquido con la escencia de la yerba. Posteriormente, se fué perfeccionando el modo de beberlo con el uso del mate y la bombilla.

Antes de la colonización los Charrúas ubicaban su vivienda cerca de ríos y arroyos y en lugares que les asegurara una abundante alimentación natural.

En general, la vivienda consistía en una estructura simple de cuatro palos clavados en la tierra sobre los cuales colocaban travesaños horizontales. A los costados ataban esteras de juncos o totoras para protegerse del viento, y en épocas de frío y lluvia agregaban otras para formar un techo más bien plano.

Eran fáciles de armar y trasladar, dado que no tenían "paradero fijo". Cuando escaseaba la alimentación se mudaban a otro lugar más adecuado, por eso que la vivienda estaba de acuerdo a su tipo de vida trashumante.

Ya a partir del siglo XVIII, y con el aporte del ganado vacuno y caballar aparecieron las llamadas tolderías, en que se remplazaba las esteras por cueros, pero siempre mantuvieron alguna parte de su vivienda compuesta por juncos.

Con ramas arqueadas y cubiertas con cueros de buen tamaño, construían techos de toldos como bóvedas, alargados o redondeados.

 UTENSILIOS Y ARMAS

Los utensilios que usaban eran pocos y sencillos: armas para la cacería, y armas de guerra y pequeñas piezas de cerámica propias de los pueblos que son cazadores y recolectores nómadas.

En la época prehispánica tenían cuchillos de piedra, arcos y flechas, azagayas (lanzas pequeñas o dardos arrojadizos), rompecabezas (que eran piedras con puntas talladas que sobresalían algo más de dos centímetros de su forma esférica, y que iban atadas a una rama o tira de cuero de unos 40cm de largo para su manejo). Los arcos de los Charrúas eran simples, que fueron disminuyendo de tamaño con el paso del tiempo.

En el museo del indio de Tacuarembó y en el Museum of the American Indian de Nueva York, se exhiben arcos considerados Charrúas, el primero mide 1.75mt, 3.5cm de diámetro en su centro y pesa 1.5kg; el segundo 1.55mt, 2.5cm de diámetro, y pesa 616gr. Estos son de los primeros arcos ya que pertenecen al tipo de arcos largos. Las flechas eran cortas, de unos 60cm hechas de palo de sándalo negro o rojo. Las puntas de piedra (trabajadas por mujeres o niños a veces, en rocas duras como el sílex, cuarzo, ágata, o calcedonia), eran incrustadas en incisiones que hacían en un extremo a la madera o cañas tacuaras y las sujetaban con fibras vegetales; en el otro extremo de la flecha colocaban plumas de lechuza (ñacurutú), cuervo o águila.

La honda fue utilizada en la caza y como arma agresiva en la lucha, manejándola con gran destreza, arrojando piedras que podían matar un pájaro en vuelo y derribar animales corpulentos. Esta arma fue utilizada hasta 1830 aproximadamente, según la versión del Sargento Mayor Benito Silva que convivió con ellos: "perseguidos unos 60 Charrúas por 300 brasileros en las costas del Mataojo, empezaron a dispararles piedras con las hondas, y fueron estas tan bien dirigidas que los brasileros fueron corridos y dejaron toda la caballería a los Charrúas a los cuales se la habían tomado. Por eso todo Charrúa lleva generalmente 6 o 7 hondas colgando en el pecho. Están hechas con hilos con que fabrican los quillapis (ponchitos). Por un extremo termina en un nudo que sirve para asegurarla en la mano, y por el otro remata en un asa de tres ramales, en donde se pone la piedra". La honda fue un a arma de poco bulto, liviana y certera.

Otra de sus armas arrojadizas eral las boleadoras, empleada en la caza y en la guerra en sus dos tipos: de dos o tres bolas.

Hechas de piedras duras y de grano fino, para obtener un buen pulido, sus diámetros y sus formas variadas, de 4 a 8 cm, ovoides, redondas, elipsoides, apuntadas, acilindradas, con forma de peras. Les tallaban un surco circundante o doble ranura para ceñirles un tiento retorcido de un metro o un metro y medio.

En la de dos bolas, las piedras eran similares, pero cuando eran de tres, una de ellas era más chica, las unían radicalmente, las dos grandes con ramales de igual longitud y la chica con un ramal más largo, servía de manija.

La bola perdida, también conocida como " bola pampa o Charrúa" tenía afinidad con la boleadora, consistía en una bola sujeta a un solo ramal. Algunos cronistas han considerado a la bola perdida como un arma de mucha precisión y que llegaban a arrojarla a 100mts, pero cayó en desuso al ser sustituida por la honda.

Azara ha dejado una espléndida descripción de las boleadoras y de su manejo: "Las hay de dos clases: la primera compuesta de tres piedras redondas, gruesas como un puño, recubiertas de piel de vaca o caballo y amarradas a un centro común con cuerdas de cuero del grueso de un dedo y tres pies de largo. Cogen con la mano la más pequeña de las tres, y después de haber hecho dar vueltas con violencia a las otras por encima de la cabeza, las lanzan hasta la distancia de 50 pasos, y se enredan de tal modo alrededor de las piernas, el cuello o el cuerpo de un animal u hombre que es imposible escaparse. La otra clase de bola se reduce a una sola piedra y la llaman bola perdida. Es del mismo grueso que las otras, y unida a una correa que cogen por el extremo para hacer dar vueltas a la bola como una honda, y cuando la suelta da un golpe terrible a cien pasos o más lejos porque la lanzan cuando el caballo corre a rienda suelta. Si el objeto está cerca, dan el golpe sin soltar la bola."

 

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VESTIMENTA

 

 

 

Cuando llegan los colonizadores se les encontraban desnudos en el verano, en los tiempos fríos se vestían con una especie de poncho que armaban con pieles de animales silvestres o salvajes, principalmente de venados, prenda que fué llamada Quillapì o Kiyapí, voz que en guaraní significa cuero de nutria. López de Sousa dice haberlos visto desnudos pero adornados con penachos y pintados con variados colores. Otro observador (hacia el 1658), que se llamaba Acarette du Biscay, dice que vestían un Quillapí desde el cuello hasta los talones, y se calzaban con un pedazo de cuero bajo los pies, atados con tiras a los tobillos. Las mujeres con la cintura cubierta y también la cabeza con juncos de variados colores, semejantes a un sombrerito.

Hombres y mujeres Charrúas usaban generalmente un vincha blanca (Benito Silva, 1825). Las mujeres completaban el atuendo con collares de cuentas o de valvas de moluscos de agua dulce y con zarcillos hechos con pedazos de plata o con cuentas unidas por un hilo. También llevaban plumas de ñandú en la cabeza.

Según Acevedo Díaz: ..."la vincha y las plumas las usaban atadas con un tiento, con el que se ataban el cabello, siendo las plumas de garzas o de avestruz".

Cuando las mujeres llegaban a la pubertad y tenían la primer menstruaciación se les pintaba en la frente tres rayas azules que caían verticalmente desde el nacimiento del pelo hasta el nacimiento de la nariz y les trazaban otras dos que les cruzaban las mejillas, transversalmente hacia ambos lados de la nariz.

 

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SOCIEDAD

 

 

 

Sobre su higiene, a pesar de opiniones de Pernetty, de Azara, etc, sobre que nunca se lavaban y sus cuerpos despedian un olor desagradable, se acepta que solían bañarse y con mucha frecuencia en verano, tomándolo como un ejercicio placentero. Es evidente que traían la costumbre de sus ancestros que vivían al lado del mar, eran pescadores y habilidísimos nadadores, es muy probable entonces que sintieran la necesidad de tomar contacto con el agua frecuentemente.

La unión sexual entre los Charrúas eran tanto en forma de matrimonios monogámicos o uniones esporádicas y poligámicas (se trata de una poligamia especial, es decir, una mujer nunca tenía más de un marido, y cuando veían que su esposo tenía otra mujer lo abandonaban, apenas encontraban otro del que podían ser esposas únicas). Había mucha libertad para divorciarse, en ambos sexos, pero teniendo hijos, generalmente los matrimonios eran duraderos. En caso de adulterio, éste no tenía otra consecuencia máxima que algunos puñetazos que la parte ofendida aplicaba a los infractores, y esto solo si los apreciaba infragantemente.

Las madres criaban y enseñaban a sus hijos sin castigarlos; a las niñas los menesteres propios de su sexo para cuando fueran mayores y a los hijos los educaba mas bien el padre a quienes acompañaban en las cacerías y practicaban continuamente el manejo de lanzas, flechas y boleadoras.

Aunque cada toldería tenía un Cacique, y en casos de guerra se designaba un Cacique General a esos efectos, todas las demás desiciones y medidas de seguridad eran dadas por el Consejo de Familia, fuera de esto todos los Charrúas eran iguales, ninguno superior a otro, ninguno al servicio de otro. Los jefes de familia en caso necesario, se reunían al anochecer para designar los centinelas porque nunca olvidan esta precaución; si alguien tiene alguna idea o proyecto de ataque o defensa, lo comunica a los demás, que generalmente están escuchando, sentados sobre sus talones. Y he aquí un detalle significativo: si se aprueba el proyecto, ninguno está obligado a concurrir a la ejecución del mismo, ni aún la persona que lo ha propuesto, y tampoco hay ninguna pena que se les imponga a los que faltan.

Si tienen diferencias personales, o discuciones por algún asunto, lo arreglan en forma particular: se pelean a puñetazos hasta que uno abandona poniéndose de espaldas, y ya no se vuelve a hablar del tema, nunca en estos duelos hicieron uso de armas, y nunca trascendió que hubiera algún muerto producto de los mismos.

Han quedado pocos nombres de Caciques, sólo los más antiguos, tales como Zapicán, Abayubá, Tabobá, Magalona, etc, pero posteriormente tomaron la costumbre de adoptar nombres de personajes, tales como los Caciques Brown, Lecor, Rondeau, Sepé, Barbacena, etc. de quienes habían oído hablar.

 

 

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COMPORTAMIENTO EN ÉPOCAS DE GUERRA DE LOS CHARRÚAS

 

 

Al principio, los Charrrúas se mostraron hospitalarios y amigos con los primeros expedicionarios europeos. Hay una carta de Diego García que se refiere a que un grupo que se llaman los "carrioses" (Charrúas), que hacen "muy buena obra a los Cristianos..., que allí nos dieron muchas vituallas que se llaman millo e harina de mandioca, e muchas calabazas, e muchos patos, etc., porque eran buenos indios, e aquí llegó Sebastián Gaboto, muerto de hambre en este tiempo que yo estaba allí, e los indios le dieron de comer...".

Posteriormente, cuando los españoles Gaboto, y Ortíz de Zárate intentan establecerse con fortines en nuestro territorio, ya los Charrúas van cambiando su talento amistoso porque se dan cuenta de que se quieren apropiar de sus tierras. Efectivamente era así, porque el Rey de España les daba a los conquistadores la propiedad de las tierras que descubriesen, sin tener en cuenta que ya tenían dueño.

En 1573, en San Gabriel, las fuerzas de Ortíz de Zárate, que venían a apresar a un soldado desertor, el cual había pedido protección a los Charrúas, se enfrenta con los mismos perdiendo cien soldados en la batalla. Es de hacer notar que los Charrúas le habían dado su palabra al soldado Español de que lo protegerían, y justamente por cumplir su palabra , los Charrúas es que se ven obligados a ese enfrentamiento sangriento que se llamó "Combate de San Gabriel". Al año siguiente llega Juan de Garay con más soldados y con caballos, y con esa ventaja de armamento y de equinos triunfan sobre los Charrúas , matando 200 de los principales Caciques, Zapicán y su sobrino Abayubá (de quien se dice que murió atravesado por espadas mientras mordía la rienda de un caballo, tratando de voltearlo) y a Tabobá, Añagualpo, Yandioca, Magalona, y otros. Véase que insólito el motivo de estas pérdidas de los Charrúas: cumplir con la palabra dada a un soldado del enemigo.

Dice Azara: "Cuando han resuelto hacer una expedición militar, ocultan a sus familias en los bosques, y envían a la descubierta cuando menos seis leguas por delante exploradores bien montados. Estos avanzan con las mayores precauciones, tendidos todo a lo largo sobre los caballos, como cada tanto se detienen para dejarlos pacer no usan brida, y solo le amarran a la mandíbula inferior una pequeña correa a la cual unen otras dos que le sirven de riendas. Hay que añadir a esto la ventaja de ver antes de ser vistos, en estas inmensas llanuras, porque su vista es muy superior a la nuestra...

Los indios exploradores despues de tomar los datos necesarios, parten a todo galope para avisar a los suyos; pero si han sido vistos huyen en la dirección contraria a la de su tropa, y no hay que pensar siquiera en alcanzarlos, porque sus caballos son mucho más ligeros que los nuestros.

En cambio, si no es así, reciben las noticias de los exploradores, se distribuyen en puntos escogidos para el ataque, y marchan lentamente. Tan pronto como están cerca, profieren grandes gritos, se dan sobre la boca golpes redoblados, se precipitan sobre el enemigo como un rayo, y matan a todo el que encuentran, no conservando más que las mujeres y los niños menores de 12 años. Estos prisioneros los llevan consigo y los dejan en libertad entre ellos. La mayoría se casan y se acostumbran a su género de vida, siendo raro que quieran dejarlo para volver con sus compatriotas...

Estas expediciones las hacen siempre antes del amanecer, pero atacan también en pleno día si notan que el jefe enemigo, tiene miedo o que hay desorden en la tropa. Además saben amagar falsos ataques, hacen fugas simuladas y preparan emboscadas; siendo cosa segura que ninguno de los que salen huyendo se les escapa. Felizmente, se contentan con una sola victoria, como el Jaguareté, y no se les ocurre aprovecharse de sus ventajas; sin esto acaso los españoles no hubieran podido extender su población por las llanuras de Montevideo".

Los flecheros eran guerreros especializados que desde muy jóvenes practicaban tanto a caballo como a pie, siendo los primeros que bajaban a enfrentar al enemigo, su número se redujo sensiblemente, y los dos últimos fueron avistados en 1833. Como se ha visto, los Charrúas brindaban un trato clemente a los enemigos que hacían prisioneros, mataban en lucha a sus adversarios, pero rescataban a las mujeres y niños que permanecían en la toldería de quien los recogía.

Para finalizar este tema, recordemos que Artigas, que convivió unos quince años con los Charrúas, proclamó en la Batalla de las Piedras: "Clemencia para los vencidos".

 

 

 

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CREENCIAS

 

 

No tenían una religión semejante al Cristianismo, centrada en un Ser Supremo, creador del universo, pero aunque algunos cronistas de la época informaron que no tenían religión, sus ceremoniales fúnebres revelan que tenían creencias del más allá, aunque de éstas es muy poco lo que se ha sabido.

Es de hacer notar que tanto a sus muertos como a sus perros cimarrones, los enterraban en tumbas en las cimas de los cerros, en los "bichaderos", los que a veces fueron considerados erróneamente solo como lugares de vigilancia del enemigo.

Los enterramientos eran de poca profundidad, cubriendo el cuerpo con tierra, ramas, o piedras. Muchas veces ponían las boleadoras encima clavando la lanza del fallecido a un lado de la sepultura, y del otro lado dejaban el caballo atado a una estaca, porque suponían que el difunto emprendería un viaje, aunque sin explicitar a dónde.

 

 

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ENTRETENIMIENTOS

 

 

El Gral. Díaz, que frecuentó a los Charrúas en su campamento del arroyo Arias, dice que: "aunque de índole feroz, eran por lo común de genio alegre y estaban contínuamente riéndose".

Ha quedado registrado algunas pantomimas de los Charrúas en 1784, donde imitaron un combate con los Guaycurúes, burlándose de ellos. Azara lo describió: "iban montados en pelo solo vestidos con un pequeño taparrabo, el pelo suelto, la cara pintada de blanco, armados con lanzas o flechas cortas, cuyas plumas sobresalían formando un arco de varios colores y apariencia verdaderamente hermosa. Su figura y talla arrogante y bella, sin comparación mejor que la de los Guaraníes (...) Aquí vi todo lo que es capaz de hacer un hombre a caballo en pelo y con un gran lanzón. Disparaban los caballos a la furia, los sentaban derepente y revolvían con agilidad indecible; en lo más violento de la carrera saltaban en tierra, y otra vez a caballo con la ligereza de un halcón, apoyándose en la lanza; a veces se echaban a un lado ocultándose de tal forma tras el cuello y cuerpo del caballo, que parecía que este corría solo".

Por el año 1830, en Montevideo, los Charrúas intervenían en cabalgatas o caballadas con características teatrales similares.

Sus diversiones juveniles comprendían las prácticas de cacerías, la simulación de esgrima con mazas, tiros de honda, de boleadoras, de flechas, y el manejo de lanza a pie y a caballo. Todas las prácticas citadas anteriormente los preparaban para la caza y la guerra.

 

 

Charrúas, Artigas e independencia

 

 

Probablemente quien mejor ha estudiado la afinidad entre Artigas y los Charrúas es el escritor e investigador uruguayo Carlos Maggi.

Esta buena relación se origina, según Maggi, en las acciones del legendario abuelo de Artigas, Juan Antonio, (1732- 1773), de quien dice: ... "que era él quien lograba entenderse con los infieles, yendo solo y gallardamente de toldería en toldería, para salvar a Montevideo, una y otra vez", (VER ANEXO 15, índice de "Artigas y su Hijo el Caciquillo", pág. 11).

En la misma obra se da a entender que Artigas a partir de los 14 años desaparece de su ambiente familiar y pasa a vivir relacionado con los Charrúas con quienes habríase dedicado a faenas rurales relacionadas con transportes de ganado. Por tradición oral los Charrúas ya recordaban el apellido Artigas, y por otra parte, José Gervasio, que convivió con su abuelo hasta que tenía 9 años, habría escuchado seguramente de sus labios varias veces comentarios de sus experiencias con los Charrúas en las misiones que se le habían encomendado.

De modo pues, que estos elementos son los que habrán allanado y favorecido una rápida integración entre Artigas y los indios. Desaparece de los censos de los diferentes pueblos para reaparecer 19 años después incorporándose al Regimiento de Blandengues, (VER ANEXO 16, ob. cit. Pág 69).

Rivera en lucha contra los Porteños en el paraje conocido por "Azotea de González", logra una importante victoria con la invalorable ayuda de la caballería Charrúa. Escribe Artigas a Miguel Barreiro respecto a esa batalla: "Algunos enemigos pagaron su obstinación con la muerte ante la intrepidez de la caballería Charrúa ", (VER ANEXO 19, ob. cit. Pág. 89).

Nos parece muy importante ilustrar con LAS PROPIAS CARTAS DEL GRAL. ARTIGAS, en las que se aprecia la consideración especial que le merecían específicamente los Charrúas; ya es conocido su concepto de que "ellos tienen el principal derecho", lo que ha sido citado en la fundamentación del Proyecto de Ley, pero vamos a agregar algunas citas:

Tomamos de la obra "JOSE ARTIGAS CONDUCTOR RIOPLATENSE 1811- 1820" de UNAM, selecciones de Roberto Ares Pons :

..."Cuando los indios se pasan del otro lado es por vía del refugio y no de hostilización. En tal caso ellos estarán sujetos a la Ley que V.S. quiera indicarles, no con bajeza y si con un orden posible, a que ellos queden remediados, y la Provincia con esos brazos más a robustecer su industria, su labranza y su fomento. Todo consiste en la sabias disposiciones del Gobierno. Los indios, aunque salvajes, no desconocen el bien y aunque con trabajo al fin bendecirían la mano que los conduce al seno de la felicidad, mudando de religión y costumbres....V.S. adopte todos los medios que exige la prudencia y la conmiseración con los infelices y hallará en los resultados el fruto de su beneficencia", ( Carta al Cabildo Gobernador de Corrientes, del 9 de enero de 1816, pág. 126, ANEXO 20).

Al señor Don José de Silva , Gobernador de Corrientes:

(...)" Igualmente encargo de usted que mire y atienda a los infelices pueblos de indios (...) yo deseo que los indios en sus pueblos se gobiernen por sí, para que cuiden de sus intereses como nosotros de los nuestros. Así experimentarán la felicidad práctica y saldrán de aquel estado de aniquilamiento a que los sujeta la desgracia. Recordemos que ellos tienen el principal derecho, y que sería una degradación vergonzosa, para nosotros, mantenerlos en aquella exclusión vergonzosa que hasta hoy han padecido, por ser indianos. Acordémonos de su pasada infelicidad, y si ésta los agobió tanto, que ha degenerado de su carácter noble y generoso, enseñémosle nosotros a ser hombres, señores de sí mismos. Para ello demos la mayor importancia a sus negocios. Si faltan a los deberes, castígueseles; si cumplen, servirá para que los demás se enmienden, tomen amor a la patria, a sus pueblos y a sus semejantes. Con tan noble objeto recomiendo a su V.S. a todos esos infelices. Si fuera posible que usted visitase a los pueblos personalmente, eso mismo les serviría de satisfacción y a usted de consuelo, al ver los pueblos de su dependencia en sosiego", (VER ANEXO 21, pág. 126 y 127).

Bien es cierto que sentimos un estremecimiento al repasar estas notas del prócer en relación con los Charrúas; el espíritu de justicia campea en ellas. No debemos olvidar entonces, por una razón de coherencia con lo anterior, que Vaimaca Perú fue un soldado Charrúa de su confianza, y podremos deducir sin dificultad cuál sería la opinión de Artigas si vuelto del más allá considerara que los restos de su leal servidor están al día de hoy, aún expuestos en una vitrina de un museo extranjero.

Es de gran importancia el símbolo del escudo de Artigas o de la Provincia Oriental autónoma de 1816 porque en forma algo encubierta figuran elementos propiamente charrúas. El principal de ellos, es que en vez de un sol, el escudo está coronado por "plumas de indios"; a la derecha observamos una lanza Charrúa; a la izquierda sobre la bandera de Artigas, podemos ver la mitad de un arco, y algo más abajo un carcajo con dos flechas.

Estos elementos, que habían permanecido sin la debida difusión, confirman la integración de los charrúas con Artigas y con la libertad de la Provincia. No olvidemos que la libertad era el principal valor en la vida de los charrúas, y el emblema de este escudo dice "CON LIBERTAD NI OFENDO NI TEMO".

Es fundamental que se conozcan estos secretos que están insertados en la figura del escudo. Ellos, por provenir del mismo Artigas, nos dejan la absoluta convicción de la afinidad que hemos mencionado con los Charrúas más que cualquier relato de dudosa procedencia.

 

 

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Salsipuedes: El exterminio

 

 

La siguiente es una respuesta del Lic. José Eduardo Picerno a una pregunta de si existen indígenas en el Uruguay.

"La realidad es que ya no existen indios autóctonos en el Uruguay y desde hace casi 100 años.

La principal etnia, los charrúas, no se insertaron a la vida social y política de la nueva República, cuya constitución, la Uruguaya, es original del año 1830.

Incluso en 1831, mediante engaños, se atrajo a la mayoría de los charrúas a un lugar conocido como "Salsipuedes" y allí, unos 1.200 hombres a las órdenes del Presidente de la República, mataron a 150 guerreros charrúas, huyendo unos 100, que quedaron dispersos, y tomando prisioneros a los heridos, a todas la mujeres y niños que estaban esperando algo alejados de la batalla, si puede llamarse así.

Estas fuerzas estaban compuestas por 2 batallones de indios guaraníes (procedentes del Paraguay y de las Misiones jesuíticas, y mercenarios del ejército uruguayo, por un batallón de brasileños dueños de campos, al mando de Rodríguez Barbosa, y otro de argentinos al mando de Juan Lavalle, y finalmente el ejército uruguayo al Mando de Fructuoso Rivera, el Presidente.

El motivo invocado por el gobierno era que los charrúas invadían tierras que ya estaban adjudicadas y los dueños presentaban innumerables quejas al Gobierno recién constituido. Los charrúas eran nómadas, cazadores, siempre lo habían sido, desconocían o no practicaban la agricultura y por eso se movían de aquí para allá, creyendo y manteniendo su idea de que la tierra era de ellos (la habitaban desde hacía cerca de 3.500 años), y no sometiéndose a los deseos de los mandantes, ni a los de los religiosos. No se bautizaron, pero dejaron muchos descendientes, porque como se ha dicho, sobrevivieron la mayoría y fueron obligados a mezclarse con otras razas, principalmente blancos.

Sin embargo, algo bueno se hizo , fue un reglamento de que quienes adoptaran niños charrúas deberían educarlos, cristianizarlos, enseñarles un oficio y a los 18 años se les dejara libres. Muchos de ellos quedaron en la capital, pero la mayoría volvieron al campo a trabajar en estancias en tareas ganaderiles.

Hay entre 300 mil y 1 millón de descendientes de Charrúas,o de la "Nación Charrúa" como también se la llamó, pero como Ud. verá se produjo un "etnocidio" es decir se liquidó la etnia, ya nunca más se unieron en parejas charrúas puros.

Pero por suerte no fue genocidio, como en otros países de América se hizo con los indios nómades y cazadores, matando a todos, incluidos niños y mujeres. Se han mantenido en América más bien los agricultores sedentarios o los que se han avenido a adoptar las costumbres de los gobiernos independientes una vez que se establecieron, que fueron a veces más crueles que los propios españoles.

En concreto, no hay más indios en Uruguay, pero sí descendientes, y muchos. Han quedado algunas costumbres de ellos principalmente en lo que tiene que ver con sus tareas de campo, la caza, el dominio del caballo, y ciertos valores morales como el amor por la libertad, el cumplimiento de la palabra, la solidaridad, la hospitalidad y otros que iremos investigando en la página de "Los charrúas del Uruguay"

Sin más se despide de Ud. atte.

Lic. José Eduardo Picerno"

 

 

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Indicios para reconocer la probabilidad de la descendencia charrúa.

Existen rasgos que son más característicos en los descendientes de charrúas o amerindios que en la población no descendiente, vamos a nombrar los principales:

*El llamado "diente en pala". Es la característica de los cuatro dientes incisivos superiores que en su cara interna tiene una concavidad que se nota al pasar el dedo ben cada diente. Es como su fuera una palita, de donde le viene el nombre. El origen de esta característica genética estaría en las poblaciones mongoloides, o sea, debería ser más propio de los descendientes de guaraníes que de charrúas, pero también se da en los charrúas, aunque sabemos que la etnia madre tiene por origen posiblemente el lugar geográfico autraloide-melanesio-polinesio. Este rasgo se transmite por varias generaciones, aún en los ya mestizados con europeos.

*Los verticilos. Estos son una de las cuatro figuras que forman las huellas digitales o dermatoglifos. Se trata de los que se llaman "arcos" y "presilla I" y "presilla II". La característica del verticilo se observa claramente en las antiguas credenciales cívicas de los ciudadanos uruguayos, en la parte de la izquierda arriba donde dice "ficha dactiloscópica" o expresión similar. Entonces aparecen una letra y cuatro cifras que corresponden a la mano derecha: la letra corresponde al pulgar, y si es una "V", significa que el pulgar tiene el tipo de verticilo. Las restantes cuatro cifras corresponden a los dedos índice al meñique, y si alguno es número 4, también significa que es verticilo. Luego aparece otra expresión similar que corresponde a la mano izquierda.


Pongamos un ejemplo:

- E 2234
- V 4422

Esto significa que en la mano derecha solo el meñique tiene verticilos; y en la mano izquierda tienen verticilos el pulgar "V", el índice y el dedo medio.

Esto implica una probabilidad de ser descendiente de amerindio, y si es autóctono, de charrúa o guaraní.

La Doctora Mónica Sans, eminente atropóloga uruguaya, sostiene que el hecho de poseer verticilos en las huellas digitales, implica solo una posibilidad pero no la seguridad de ser descendiente de indios. Estamos de acuerdo porque hay europeos que también poseen verticilos, pero lo que yo le informé a la antropóloga en su oportunidad, es que en el caso contrario, si partimos de la certeza de que conocemos un descendiente de charrúa, en ese caso siempre tendrá verticilos. En el caso del bisnieto de Sepe, Sr. Bernardino García; sus diez dedos tienen verticilos. En el caso del suscrito solo tres dedos. Pero en todos los demás casos que el suscrito ha comprobado (más de 20), en que había certeza de que si la persona era descendiente de charrúa,
poseía verticilos.


*La manchita sobre la piel a nivel sacrococcígeo, concocida también con el nombre que estimo inadecuado de "mancha mongólica". Los estudios resumidamente arrojaron que en asiáticos y amerindios, la poseen prácticamente el 100%; en africanos el 80%; y en poblaciones europeas, siempre menos del 10%. Los estudios de Mónica Sans tenían una hipótesis de encontrar en el Uruguay porcentajes relacionados con esos números, dado que por haber tanto inmigrante, creyó que el resultado se aproximaría más a lo esperado para europeos.
Sin embargo, en el CASMU encontró más del 30% de niños que nacían con la mancha; en el Hospital de Clínicas, ese porcentaje sube al 42%; y en el Hospital de Tacuarembó, llega al 50%.

Esto significa que ha habido un intenso mestizaje a partir de los indios y se comprueba que los cálculos realizados por el suscrito de descendientes totales en el Uruguay, partiendo de una hipótesis probable de que en 1700 ya existían al menos 20 mestizos descendientes de charrúas, en la actualidad se debe estimar que hay entre 300.000 y un millón de descendientes de charrúas. El gran problema es que casi ninguno sabe que es descendiente, ya que sus padres o abuelos siempre han ocultado que provenían de un indio, por motivos que aún no he podido dilucidar.

En mi caso particular, mi madre me informó recién cuando yo tenía 30 años de edad sobre el punto.


*Otros estudios sanguíneos. Hay varios estudios sanguíneos que vinculan el tipo de sangre y la descendencia y son muy complicados. Lo que si se ha podido comprobar que el tipo de sangre de los descendientes, es con mayor frecuencia del grupo O.


Nota

Todo lo anterior, si coincide en una persona indica altas probabilidades de ser descendiente de charrúa, siempre que los relatos familiares también lo confirmen.

En el futuro próximo esperamos que sea mucho más fácil conocer sobre este tema ya que si tenemos el ADN de restos mortales de charrúas (comprobados charrúas), será entonces solamente necesario compararlo con el ADN de cada uno de nosotros y entonces sabremos con seguridad si tenemos la genética charrúa o no la tenemos.-

 

 

 

 

 

LOS CHARRUAS, ETNOCIDIO




Proceso belicista motivado por intereses económicos tanto de los Conquistadores como de los Criollos, para eliminar la sociedad y cultura charrúas. (no es genocidio=eliminación total).

Los conquistadores españoles cuyo objetivo fue apropiarse de las tierras descubiertas, de las riquezas de las mismas, y de esclavizar a los indios utilizándolos en tareas rudas, fortificaciones, edificaciones, etc., jamás se hubieran podido imaginar que no lograrían hacerlo fácilmente con una pequeña tribu: los charrúas y también los minuanes que pertenecían a la misma etnia pámpida.

Estas tribus se pueden considerar autóctonas de nuestro territorio, a diferencia de los guaraníes que habitaban en zonas más al norte. El primer enfrentamiento de los españoles con los charrúas data de 1573, ya que hasta entonces los charrúas incluso se habían mostrado hospitalarios y amistosos con los conquistadores. Pasó que el Adelantado Ortiz de Zárate en cierta oportunidad en que su barco soportaba una peligrosa tormenta, fue socorrido por los charrúas que incluso les alcanzaron alimentos. Se produce luego un incidente fundamental: un soldado español que había sido maltratado por los españoles pidió albergue y protección a los charrúas, quienes accedieron dándole su palabra al soldado de que no lo entregarían.

Ortiz de Zárate reclamó varias veces a los charrúas que entregaran el soldado, pero estos se mantuvieron en la palabra dada al español. Entonces se iniciaron las hostilidades bélicas hasta que tiene lugar el combate de San Gabriel, el 29 de diciembre de 1573. Los charrúas ocasionan un centenar de bajas a los españoles, quienes se refugian en la isla Martín García. Poco después llegue Juan de Garay en auxilio de Zárate pero con mejor armamento y provisto de caballos, y esta vez, vencen a los charrúas en el combate de San Salvador.

En esta batalla los charrúas asombrados de ver por primera vez caballos, luchan a muerte perdiendo varios de sus principales caciques y unos 200 indios. Hay relatos de la muerte de Abayubá, joven cacique que muere mordiendo las riendas del caballo del enemigo, mientras este lo atravesaba repetidamente con su espada. Su tío, el cacique Zapicán corre en su ayuda pero también es muerto por la espada del español.

Además del tema bélico, acá podemos rescatar algo que caracterizaba a la cultura charrúa que era la hospitalidad para con los extraños "aunque fueran enemigos" y el cumplimiento de la palabra empeñada "aunque fuera a un enemigo", ya que si hubieran entregado al soldado desertor de la Marina de Ortiz de Zárate, hubieran salvado más de 200 vidas.

En adelante fueron frecuentes los intentos de destruir a los charrúas y hubieron muchas batidas que terminaron en verdaderas matanzas, ya que aunque el indio ponía todo su coraje e inteligencia en el combate, el armamento y el número de españoles era muy superior.

De todas las batallas fatales a los charrúas señalaremos la llamada "batalla del Yí", en 1702, en que fuerzas aliadas de 2000 guaraníes junto con españoles ocasionaron unas 300 muertes y apresando cerca de 500 entre mujeres y niños que fueron conducidos a algunos pueblos de las misiones. Es de hacer notar que en esta oportunidad los charrúas estaban junto a minuanes y yaros y según los historiadores la mayoría fueron degollados sin piedad. Los jesuítas también fueron responsables de estas matanzas, ya que dieron la orden de pasar a deguello incluso a prisioneros. Dice Dardo E. Clare: "...Los tapes se lanzaron como fieras sedientas de sangre sobre los indefensos charrúas. El acto de la degollación fue realmente espantoso. Los asesinos estaban en la proporción de veinte para cada víctima, y se las disputaron, por el placer de ultimarlas, con un arrebato sin igual enlos fastos carniceros de la humanidad. En pocos minutos, ni uno solo de los maniatados guerreros existía. Doscientos Charrúas, invencibles en el campo de batalla, quedaron sin vida sobre un lago de sangre, en el campo de la traición y de la infamia..."

Estas palabras tienen su explicación dado que los charrúas habían sido engañados en el sentido de que serían respetadas sus vidas. Antes de esto, los sacerdotes habían comisionado a 2000 guaraníes que interceptaron a 200 charrúas, pero en esta batalla los charrúas triunfaron. Entonces, los sacerdotes despacharon nuevamente a un número mayor: 4000 tapes guaraníes que se unieron con las fuerzas del Gobernador español. Nuevamente los charrúas triunfaron pero luego los vencidos hicieron un pacto convenciendo a los charrúas de dejar sus armas.

Los charrúas siempre crédulos en la palabra humana, y más si partían de sacerdotes, se desarmaron y fueron nuevamente atacados y exterminados, fue una verdadera hecatombe que se denominó "batalla del Yí".

En 1875, un conocido historiógrafo argentino, Don Manuel Ricardo Trelles, reprodujo en el 2º tomo de la revista de la Biblioteca Pública de Buenos Aires, un trabajo histórico literario que versa sobre la batalla del Yí titulado "Una degollación de charrúas". (Ver "Retablo Charrúa" de Dardo E. Clare, pág. 84)

También podemos citar que en el mes de marzo de 1751 en la conocida "limpieza de los campos", siendo Gobernador de Montevideo José Joaquín de Viana, y dando la orden de "sujetar a los charrúas a la cruz y a la campana o pasarlos a cuchillos a todos los varones mayores de doce años", se mataron por lo menos 120 charrúas/minuanes y otros tanto fueron prisioneros. En todas estas campañas militares las mujeres y los niños charrúas apresados eran remitidos a las ciudades de Buenos Aires y Montevideo. Quienes los recogían tenían el cargo de darles buen trato y los tomaban como trabajadores sin sueldo.

Corresponde mencionar que todas estas mujeres y niños charrúas a quienes le llamaban "la chusma", eran separados, por lo tanto, iban a tener hijos mestizos los que continuarían originando descendientes de charrúas, lo que está abundantemente explicado en el Capítulo de esta misma página relativa a "Los descendientes de Charrúas", y el por qué del cálculo aproximado de entre 300.000 y un millón de descendientes al año 2000, (un mínimo y un máximo estimados).

En 1797 se crea el Cuerpo de Blandengues de la frontera de Montevideo, con sede en Maldonado. En este regimiento se alista Artigas, quien hace lo posible por defender a los charrúas, a pesar de que el objetivo de los blandengues era "llevar una guerra sin cuartel contra los indios infieles". Citemos un parte de J. de Viana de 1805 respecto a una matanza de charrúas que llevó a cabo: "... fueron muertos veinte de aquellos bárbaros que pelearon como tales, y con un esfuerzo digno de todo encarecimiento, pues uno de ellos enristró su lanza, templó su caballo y embistió a veinte soldados nuestros que estaban formados, cuyo atrevimiento pagó con su muerte expirando abrazado con su misma lanza..."

Continuaremos en una próxima etapa de este capítulo con otras matanzas de Charrúas y con las ideas de quienes ya mucho antes de 1831 entendieron que para exterminar a los Charrúas era necesario en primer término engañarlos llevándolos a una trampa, desarmarlos, ganarse su confianza, para que así se dieran las únicas condiciones posibles de poder consumar la exterminación de los mismos. Porque todos sabían que mano a mano y en campo abierto los Charrúas eran invencibles.

 

Lic. Picerno

 

 

 

 

 

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QUE HA QUEDADO DE LOS AUTÉNTICOS CHARRÚAS ?



Como sabemos, la etnia Charrúa se extinguió para dar paso a una gran mestización, de la cual existen hoy los descendientes.

Sin embargo han quedado como única referencia en la historia de la figura genuina del Charrúa solamente las representaciones pictóricas y escultóricas de aquellos cuatro que fueron llevados a Francia. Existen tres dibujos tomados en Francia, del natural; el principal de ellos, es que aparece en la obra de James Cowles Prichard, "Historia Natural del Hombre " Tomo II, impresa en Londres en 1855, ( VERLO EN ANEXO 26).

En base a este dibujo se emplazó el Monumento a los Charrúas en el Prado de Montevideo, siendo ésta la única representación escultórica que responde a indios verdaderos que han sido tomados mediante un dibujo del natural. Fue iniciativa del Dr. Baltasar Brum en 1930 y confiada la dirección de la obra al escultor Edmundo Pratti.(VER ANEXO 27, M. Sosa, ob. cit., pág. 278).

Todo otro monumento de Charrúas es producto de la creatividad artística del escultor, pero no responde a ningún personaje real.

Han sido por lo tanto las figuras de este monumento en bronce PERSONAS REALES habitantes de nuestro Estado Uruguayo, nacidos libres como ciudadanos naturales de un Estado independiente, dos de ellos con Partidas de Bautismo, Vaimaca y Senaqué figuras prominentes de la revolución artiguista, con su historia y su identidad bien definida, etc.

¿No es lógico entonces que sus restos mortales descansen también en la que fue su Patria, y actualmente la nuestra ?

Para ser justos tenemos que hacer la siguiente reflexión: si esos cuatro Charrúas no hubieran viajado a Francia, hubieran muerto acá, y no se conocería absolutamente nada de ellos ni de los Charrúas que ya se extinguían como etnia. Entonces, no obstante el sufrimiento que soportaron estoicamente y con valor y dignidad, los estudios que se les realizaron, y sus restos, específicamente el de Vaimaca Peru, hoy pueden ser rescatados de un pasado triste, que sin aquella circunstancia hubiera quedado totalmente desconocido y olvidado.

Qué ha quedado de los auténticos Charrúas?, Pues bien, real y completamente ha quedado con absoluta seguridad el esqueleto de Vaimaca Peru, como resto mortal, y las efigies reales de ellos en el monumento a los Charrúas.

Y más aún, podemos aseverar que el único resto óseo de un Charrúa existente en el mundo, -con la plena certidumbre-, es el del Cacique Vaimaca Peru, porque otros restos óseos que se han encontrado y pudieran encontrarse en las tierras que habitaron, no otorgan seguridad ni certeza de que se traten de restos de Charrúas (bien podrían ser de Guaraníes, portugueses, porteños, criollos o españoles, etc). Pero si se tuviera el prototipo genético del único verdaderamente conocido (el de Vaimaca), por medio de estudios comparados podría determinarse científicamente si restos óseos descubiertos pertenecen a Charrúas o no.



Lic Picerno.

 

 

 

 

 

 

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LOS CHARRÚAS Según Don José Guevara, Sacerdote Jesuita.



"Al presente discurren por el comedio, que deja la Laguna Iberá, el Paraná y el Uruguay. Viven de lo que cazan y hurtan para tener con que vivir. Visten pieles de venados y tigres, de los cuales cosen mantas y Tipois, que cuelgan del hombro, con alguna decencia y poco repara contra las inclemencias del tiempo. Saltean los caminantes, les roban lo que llevan, y a veces despojan de la vida. No se sabe que conozcan a Dios, pero es constante que en sus borracheras invocan al demonio. Son grandes inventores de engaños y traiciones, disimulando el mayor engaño y traición que urden, con el mayor beneficio que alcanzan".

Comentario de Dardo E. Clare: El padre Guevara, fuera de la teología y las materias que había que aprender entonces para graduarse de jesuita, leía historia con dedicación y, si no podía observar directamente, despuntaba la curiosidad escuchando sobre lo que hubiera deseado individualmente examinar. Don Andrés Lamas decía que Guevara era discípulo de Lozano.

Guerreando, charrúas y minuanes procurarían botín en campo afuera o en poblado; en paz, no quitaban la vida. En 1875, el Dr. Dn. José de Saldaña, hablando de minuanes, unos mismos en todo hasta la muerte de los charrúas declara:

"Es cierto que ellos no son tan crueles como los indios tapes, no constan que los minuanes jamás matasen a un portugués, o a un español, encontrándolo solo, o perdido en la campaña, como acostumbran los guaraníes".

Notando la diferencia de nuestros indios con tapes y guaraníes, y el parecido a los guaycurúes, con quienes amistaron y reconocieron vínculo sanguíneo, algunos brasileros los consideran guaycurúes sureños. En el trabajo del historiógrafo riograndense, Sr. Rubio Brasiliano, intitulado Tierra del Gaucho, subrayamos estas frases:

"Los guaycurús del sur eran caballeros y habitaban la Provincia del Uruguay. Dividíanse en guenoas, chanás, yaros, boanes, charrúas y minuanes".

Comentarios del Lic. Picerno:

El Sacerdote Guevara, sabiendo la inutilidad de predicar y convertir al cristianismo a los charrúas, no le quedaba otro recurso para disminuir su fracaso que acusar a los charrúas de traidores, pero bien es sabido que no lo eran, por el contrario cumplían sus compromisos.
Es cierto que se emborrachaban, y este fue el mayor enemigo de los charrúas, el alcohol que los blancos les trajeron. Ingenuamente tomaban y era la manera que podían ser vencidos más fácilmente. Así pasó en Salsipuedes, se ha dicho.


 

 

 

 

 

LOAS CHARRÚAS Según Don Pedro Lozano, Sacerdote Jesuita.


"La nación charrúa fue antiguamente muy numerosa; extendíase desde la costa del Paraná septentrional, hasta las riberas del mar del Norte; gente muy belicosa, crecida y animosa, que fue el padrastro que encontraron siempre los españoles, cuando arribaron o derrotados o por arbitrio propio, a sus costas. Hánse conservado hasta estos tiempos con su nativo valor, ostentando su osadía contra todos, sin que nadie se haya atrevido a sojuzgarlos; ni profesan otro reconocimiento a los españoles, sino una amistad costosa, porque so capa de ella, ejecutan, más a su salvo, enormes maldades.(1). Hoy no ocupan tanto terreno, porque se contienen dentro de los límites naturales de los dos grandes ríos Paraná y Uruguay, siendo en la realidad, salteadores de ambas costas; por la del Paraná, en el camino real que conduce desde Santa Fe a las Corrientes; y en la del Uruguay, en las embarcaciones que arriban a su margen.

Es gente de poca fe, y de ninguna palabra,(2), sino en cuanto mira a su propio interés; muy alevosa, que en logrando la ocasión, ejecutan sin rubor las más feas traiciones.(2).

Al tiempo de la conquista que no sabían manejar el caballo, eran tan sueltos y ligeros en la carrera, que daban el alcance a los más ligeros gamos; ni les hacían ventaja los avestruces, para cuya caza usaban las bolas de piedra, no sólo para enredarlas y detenerlos, arrojándoselas atadas en una cuerda a los pies, sino para herirlos en la cabeza, en que eran tan certeros, que en poniéndoseles a competente distancia, no erraban tiro: y la misma destreza tenían en la flecha, haciendo certísima puntería a cien pasos de distancia. Hoy son menos ágiles en la carrera, pero muy diestros en el manejo de los caballos de que abunda su país. Al venir a su rancho con la caza que pudo coger, se tiende luego en la cama, y la mujer va a lavar el caballo, y es la que le apareja o desensilla, la que trae la leña del bosque, y finalmente, una triste criada de su marido.(3).

Los títulos de su mayor nobleza son haber ejecutado más muertes en sus enemigos, a quienes en matando, desollaban la piel de la cabeza,(4), y las guardaban como perpetuos blasones; y aún para que no pereciese en vida del vencedor la memoria o número de sus proezas, usaban una crueldad inaudita, y era que se daba cada uno a sí mismo en su cuerpo tantas cuchilladas, cuantas muertes había ejecutado: tanto puede aún entre bárbaros, la ambición de conseguir fama y renombre. Al presente andan en esto, más mirados consigo aunque se conservan crueles con sus enemigos.

Otra costumbre bárbara conservan y es que en muriendo alguno, los parientes se cortan un artejo de cada dedo en que no ha de haber falta, porque lo sería de piedad con el difunto, y se nota por infamia; con que acaece, que los ancianos llegan a tener truncas las manos, o los pies sin uso. También cargan con los huesos de sus parientes difuntos a donde quiera que se mudan, haciéndoles el amor muy leve esa carga hedionda.(5). Cúbrense con mantas hombres y mujeres, y de éstas tiene cada uno cuantas quiere, aunque son un poco celosos que los mismos maridos (si tan honrado nombre merece tal víleza) las ofrecen a los españoles para que usen de ellas a su antojo, por un víl interés.(6)

Siendo tan inconstantes y variables, como todos los indios muestran su genio aún en sus habitaciones, (i) que son portables, formadas de cuatro palos y unas débiles esteras que las plantan donde los coge la noche; con que teniendo tan pocas raíces en la tierra, fácilmente se trasponen a otra parte, sin que se les conozca sitio determinado ni asiento fijo; sino, hoy aquí mañana allá, siempre peregrinos y siempre en su patria, hallándose en todas partes para su útil y gozando los frutos del país según las estaciones del año; pero en tiempo de guerras, retiran sus rancherías a los bosques más cerrados y espesos, donde sería difícil penetrar, y andan muy vigilantes de día y de noche con perpetuas centinelas. La razón que dan para andar siempre vagabundos, es tan bárbara como sus ánimos, porque dicen, no pueden sufrir estar siempre debajo de un mismo cielo; que es forzoso mudarse para experimentar diferentes climas y temperamentos, por que uno mismo les es sobremanera molesto.(7).

De lecho, les sirven sus redes o hamacas que arman de tronco a tronco o entre dos palos; los menos acomodados, duermen en el duro suelo o en un cuero de venado. El fuego que encienden luego que arman sus casas, le sacan con el artificio de dos palos, uno blando y otro duro; ambos los rozan unos con otros a pura fuerza, hasta que con el movimiento consiguen calor, y con el calor, fuego.

Con el trato de los Españoles, han aprendido el juego de los naipes y cobrándole afición, que se pasan a veces jugando las noches de claro a claro, porque de noche, es observancia suya, no salir cada uno en tiempo de paz, por cosa del mundo: para fomentar este vicio del juego la mayor molestia que dan a los pasajeros en sus asaltos es para que les den barajas; con los que quieren librar mejor con ellos llevan algunas de repuesto para regalarlos.

Arman guerra con los comarcanos, por causas muy ligeras, y su modo de pelear es levantando al embestir, un horrendo y bárbaro grito que espante al enemigo. Estos suelen ser ordinariamente otra nación llamada de los yaros, tan bárbara como la charrúa; y por muchos años, fueron enemigos jurados de los guaraníes de nuestras reducciones quienes padecieron de ellos asaltos continuos, en los pueblos de Yapeyú y la Cruz que son las fronteras; pero obtenida licencia del Exm. señor virrey de estos reinos, para vengar en guerra descubierta los agravios recibidos, gobernados nuestros guaraníes por cabos españoles, tuvieron reducido a tal extremo el ejército de los charrúas, que los hubieran pasado a todos a cuchillo, o no haberlo estorbado por fines particulares, los que más debieran promover el exterminio de esa gente perversa.

Cuando están de paz, como al presente, concurren a los dichos dos pueblos a comprar frutos que apetecen, como es el tabaco en hoja y la célebre yerba del Paraguay, a trueque de caballos; pero aunque ven la cristiandad y racionalidad con que se vive en dichos pueblos, rarísimo se convierte , por más que sin perder la ocasión les prediquen siempre los Jesuitas sobre el negocio de su alma; antes suelen ser de tropiezo a algunos flacos que arrastrados del deseo de libertad, se huyen a tierra de los charrúas, que es la Ginebra de estas provincias, donde se refugian no sólo los indios, sino mestizos, negros y aún, lo que causa horror, algunos españoles que quieren vivir sin freno o tienen que temer de la rectitud de los jueces por sus enormes delitos, que allí continúan y agravan, viviendo peores que gentiles".

Comentarios del Lic. Picerno:

(1). Que otra cosa podría decir quienes les estaban sacando todo a los charrúas? Si se defendían entonces eran enormemente malos, claro que hubieran preferido que fueran buenos y se arrodillaran a esclavizarse, les regalaran sus tierras sus mujeres, etc. es muy claro.

(2). No es así, al contrario, fue proverbial el cumplimiento de la palabra charrúa. Pero los españoles no cumplías su palabra, entonces querías que sí lo hicieran ellos. Pues llegó un momento en que de verse tantas veces engañados, pensaron si valía la pena ser fieles a la palabra o si sería mejor dejar de cumplirla si esto les salvaba de un daño o despojo perpetrado contra ellos. Así de simple. Nunca se vio un caso en que dejaran de cumplir y no se le encontrara alguna explicación o causa que justificara tal incumplimiento. Lo mismo sucede cuando dice de traiciones, éstas habrían obedecido a las innumerables traiciones y crueldades a que los sometieron algunos españoles, que adueñándose de sus tierras quisieron luego adueñarse de sus vidas.

(3). Hay una intención de exagerar el machismo del charrúa. La mujer cumplía un papel determinado y el hombre otro: es la forma de dividir las funciones en toda sociedad organizada. No eran muy celosos, en ocasiones se tomaban a golpes de puño, nunca con armas y se iban abandonado a la mujer y al nuevo esposo. Esto es interesante: no se creían propietarios de su mujer, sentían algo de rabia y de dolor al perderla y nada más.

(4). Sobre que desollaban a sus enemigos no es cierto, jamás los militares enemigos consignaron en sus partes estos hechos. Por el contrario, tomaban prisioneros y los seguían cuidando en sus tolderías. La explicación puede estar en que el autor, Lozano, estuvo en Guatemala, y allí si vio pieles rojas desolladores de cabezas y realizo una traspolación de esa costumbre a los charrúas.

(5). Estimamos que debe ser esta un a observación particular, de un indio que llevaba un cuerpo hasta un lugar predeterminado y lejano de donde los vio el Padre Lozano. Sabemos que los charrúas enterraban a sus muertos en lugares especiales, generalmente en Cerros Cementerios, y al final sin tiempo por sus guerras, simplemente en tierra y ramas.

(6). No se ha visto narraciones en que ofrezcan sus mujeres a ningún precio. En cambio, cuando un jesuita de nombre Antonio Sepp quiso comprarle a la madre una niña de unos 10 años dándole unas alfileres y elementos similares, la madre dudó, pero enseguida se iluminó de la verdadera intención del cura, y lo rechazó violentamente.

(7). Esto es una broma de los charrúas , y una ingenuidad del padre Lozano. Cambiaban de lugar frecuentemente, no por estar aburridos del cielo que veían, (que es el mismo en otros lugares) sino por motivos de subsistencia, ya que cuando se agotaba la caza en un lugar se movían hacia uno más prometedor. En esta respuesta del charrúa se aprecia su prevención, no tenían porqué decir sus motivos a nadie, y a la vez el ingenio de la misma.


de Picerno.

 

 


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  Descendientes de Charrúas

Temas:



Genética: Concepto de Stephen Hawking, indicios para saber si se es descendiente de Charrúas.

Los descendientes:Generalidades sobre el origen de los descendientes, mestizaje, fotos, cálculo aproximado del número probable de descendientes al día de hoy, rasgos.

"Exequias de Vaimaca Perú": Naturaleza de las honras fúnebres que corresponderian tributarle.

"De los rituales funerarios Charrúas y las exequias de los restos mortales del Cacique Vaimaca Perú"

"Reconocimiento del Panteón Nacional por los Descendientes de Charrúas"

"Un auténtico indio charrúa visita la redacción del diario "El Plata" en 1956."Sus valores.

Los descendientes de charrúas no rechazan la ciencia ni los estudios científicos. Lo que han rechazado ha sido la profanación de la tumba y los restos de Vaimaca y la falta de avales científicos y legalidad de los pretendidos estudios.

La mancha mongólica. Característica heredada que implica ser descendientes de indígenas.



 

 

 


  1. Funerales de los Charrúas Orientales
    Lugares de entierros comparados con los de otras etnias amerindias.
  2. Indios de las llanuras
    Aspectos Funerarios de poblaciones indígenas de estas comarcas.
  3. Los Descendientes de Charrùas
    Origen del mestizaje del gaucho y de los descendientes de Charrùas.
    Número probable de descendientes al año 2000. 
  4. Su relación con José Gervasio Artigas (ver escudo).
  5. La constitución de 1830 amparaba a los Charrúas
    Proyecto de ley de repatriación.
  6. Etnocidio
    La celada de Salsipuedes y otros intentos.
  7. Anticharruìsmo
    Desprestigio y diversos ataques ideológicos contra los Charrúas y descendientes.
  8. Rituales Funerarios Charrúas
    Sobre las exequias del cacique Vaimaca Perú.
  9. Jean Soulassol
    Era el indio Charrúa Laureano Tacuabé.
  10. Palabras Charrúas
  11. Braquicefalia en Vaimaca Perú
    Se confirmaría tesis de la semejanza con cráneos no Charrúas.
  12. Cadáver Vaimaca Perú
    Pruebas de la profanación.
  13. Convenio entre el Ministerio de Cultura y la Universidad (Antropología)
    Irregularidades del mismo.
  14. Documento inédito
    De Cruel solicita Charrúas al Gobierno.
  15. José Joaquín Figueira
    Artículo sobre los Charrúas conducidos a Francia.
  16. Estudio ADN a Vaimaca Perú
    No habría justificación científica por inconducente.
  17. La mancha Mongólica y otros indicadores
    Probabilidades de reconocer a descendientes de Charrúas.
  18. 19 elementos o indicadores
    No probarían la certeza de la pertenencia genética Charrúa de Vaimaca Perú.
  19. Rituales mortuorios bárbaros
    Situación actual de los restos de Vaimaca Perú.
  20. Reconstrucción facial de Vaimaca Perú
    Su fisonomía y expresión cuando vivía, a los 35 años de edad aproximadamente.
  21. Fundación de Bella Unión
    Visión del Francés Aubouin en 1834 sobre Rivera, Guaraníes y Charrúas.
  22. Grave retroceso científico revela el estudio de restos mortales de Vaimaca Perú
    Se comunica a las autoridades e instituciones científicas.
    Transcribimos carta al Presidente de la República.
  23. ADENCH opina sobre estudios a Vaimaca
    Se estima una nueva forma de vejación el estilo empleado.
  24. Mónica Sans publica justificación de lo actuado en “La República”
    Dice que ni Mercader ni ella han robado huesos de Vaimaca Perú.
  25. Puntos obscuros de la aclaración de Mónica Sans
    En realidad no han estudiado a Vaimaca Perú sino el ADN de lejanísimas abuelas.
  26. Conclusiones de Mónica Sans sobre el estudio realizado a restos mortales de Vaimaca Perú
    Se reproduce el original recibido del MEC-FHUCE incluso respetando los errores gramaticales.
  27. Porqué es engañoso estudiar el ADN mitocondrial, que no aporta NADA al conocimiento ni de Vaimaca ni de los charrúas
    Un ejemplo práctico para ilustrar hipotéticamente la imposibilidad absoluta del conocimiento de Vaimaca, de su padre y hasta de su madre. ¡Nada se puede saber! Porqué el MEC y la FHUCE han encubierto estos hechos?
  28. Los descendientes de los charrúas agraviados nuevamente por el Estado
    El anticharruismo perpetúa impunemente su designio y su  historia de aniquilación.
  29. Cacique Charrúa Vaimaca Peru
    Análisis crítico de las conclusiones del estudio antropológico realizado mediante el Convenio entre el MEC y la FHUCE, presentado en el MEC por la Antropóloga Mónica Sans el 22/12/2004.
  30. Rivera ha confesado ser autor del genocidio de los charrúas
    Apología de genocidio: declaraciones del Dr. Julio Sanguinetti y la Prof. Martha Canessa.
  31. Rivera planificó la muerte de Artigas.
    Por escrito en carta a Francisco Ramírez expresa sus motivos y sus deseos de ultimar “al tirano de nuestra tierra”.
Lic. Picerno
Lic. Picerno

 

 

 

En honor a los originarios habitantes de la Banda Oriental

Agradecemos a Nancy Ramos Boerr “Fredda”descendiente de indígenas orientales y autora además de las carbonillas aquí presentadas, al Lic. José Eduardo Picerno investigador de la historia charrúa y a la invalorable colaboración de Víctor Hugo Fraigola.


La canción que estamos escuchando se interpretó con  instrumentos indígenas, como la quena, el pikollo, tambores de tronco de árbol, tarka, etc.

El canto es en lengua charrúa según estas estrofas:

Basquadé , basquadé, inchalá

hue, hue, it, guidaí

bis.

Bilu, bilu guidaí

bis.

El significado es el siguiente:

Levántate, levántate, hermano.

el agua, el agua, el fuego, la luna.

Hermosa, hermosa luna.

Se trata de una recreación de música y danza charrúa por el Grupo Basquadé dirigido por Alejandro Vargas y Mónica Michelena con un grupo de charrúas.

 


TACUABÉ

UNO DE LOS CUATROS INDÍGENAS LLEVADOS A PARÍS CON EL PRETEXTO DE SER "ESTUDIADO"

"LA IMITACIÓN ERA UNA DE LAS FACULTADES MAS ACTIVAS DE TACUABÉ.YO LO OÍ REMEDAR LA VOZ DE LAS PERSONAS QUE IBAN A VISITARLO, BURLANDOSE de ELLOS".

TACUAVÉ CONSTRUYÓ UN VIOLÍN QUE EL MISMO TOCABA,HACIA ALGUNOS ACORDES SOBRE SU GUITARRA Y PARECIA AMAR LA MÚSICA",SEGUN DUMOTIER.

LUEGO DE LA MUERTE DE GUYUNUSA,CUANDO LA NIÑA CONTABA CON 10  MESES DE EDAD,TACUAVÉ HUYE LLEVANDOLA CONSIGO.

DESDE EL 22 DE JULIO DE 1834,NADA MAS SE SABE DE TACUABÉ Y LA NIÑA


MARIA MICAELA GUYUNUSA.

GUYUNUSA NACIÓ EN EL ACTUAL DEPARTAMENTO DE PAYSANDÚ,EL 28 DE SETIEMBRE DE 1806.

DOS MESES DESPUES DE LA MUERTE DE SENAQUÉ,GUYUNUSA DA A LUZ A UNA NIÑA CONCEBIDA ANTES DE SU PARTIDA DE AMERICA: "ELLA (GUYUNUSA) TUVO EL VIERNES 20 DE SETIEMBRE A LAS NUEVE DE LA NOCHE (1833),UNA PEQUEÑA NIÑA " "TACUAVÉ TUVO PEQUEÑAS ATENCIONES PARA CON SU MUJER; FUE QUIEN LA ASISTIÓ EN EL PARTO Y LE DIÓ DE BEBER ". ( PAUL RIVET)

EL 22 DE JULIO DE 1834 EN LA MADRUGADA,GUYUNUSA ES INTERNADA EN LA SALA MONTAZET DEL HOSPITAL HOTEL DIEU DE LYON.

MUERE EL MISMO DIA A LAS NUEVES DE LA NOCHE A CONSECUENCIA DE UNA TISIS PULMONAR


SENAQUÉ

  SENAQUÉ NACIO EN EL SUELO ORIENTAL,MURIÓ EL 26 DE JULIO DE 1833 EN PARIS

"EL TINTE DE SU PIEL ERA MAS OSCURO Q EL DE SUS COMPAÑEROS.ESTABA CUBIERTO DE HONORABLES CICATRICES DE LAS CUALES ALGUNAS ERAN RASTROS DE HERIDAS MUY PROFUNDAS".

"LA TRISTEZA Y EL DOLOR ESTABAN IMPREGNADOS EN LAS ARRUGAS PROFUNDAS Q CRUZABAN SU FRENTE  OSCURECIDA ".

"LLEVABA CON ORGULLO LA INSIGNIA DE SU CONOCIMIENTO MÉDICO,QUE CONSISTÍA EN SU CINTURÓN DE CUERO PINTADO DE DISTINTOS COLORES".(DUMOTIER)


VAIMACA PERÚ,PIRÚ O PERICO

CACIQUE CHARRUA,LANCERO DE ARTIGAS.

NACIÓ EN LA BANDA ORIENTAL POR 1790

RECONQUISTA LAS MISIONES EN 1828; ES TRAICIONADO Y CAUTIVO EN 1831

"ACTUALMENTE POCO COMUNICATIVO,DESDEÑA RESPONDER A LAS PREGUNTAS DE PURA CURIOSIDAD.MAS O MENOS INDIFERENTE A LAS MIRADAS DE LOS VISITANTES,NO DESCIENDE JAMAS DE SU DIGNIDAD PERSONAL Y SE SUMERGE EN UNA MEDITACION PROFUNDA BAJO EL AIRE MAS INDOLENTE".LAS INSIGNIAS DEL CACIQUE ERAN UN CINTURON DE CUERO CON PEQUEÑOS CIRCULOS TAMBIEN DE CUERO" (PAUL RIVET)


 

En 1833 el gobierno nacional autorizó al director del Colegio Oriental de Montevideo, François de Curel, francés, natural de Lyon , a trasladar a Francia a los Charruas Orientales: Vaimaca Peru, Senaqué, Micaela Guyunusa y Laureano Tacuavé Martínez.

El motivo invocado por de Curel fue el interés que despertarían en los hombres de ciencia franceses tomar conocimiento directo de sobrevivientes de una nación indígena próxima a su extinción.  Anibal Barrios Pintos,"Los Aborígenes del Uruguay", pág. 169).

Textual: ..."Como la leyes francesas no le permitieran disponer de individuo alguno, sin su previo consentimiento, de Curel solicitó del Ministerio de Gobierno, el 13 de febrero de 1833, una declaración en la que –constaría- dice que consienten dichos indios en seguirme y permanecer conmigo el espacio de dos años con condición de que se les suministrará durante aquel tiempo cuanto necesiten, proporcionándole después medio de sustento para su vida sea en Europa o en cualquier país que eligiesen"...Esta carta consta en la escribanía de Gobierno y Hacienda año 1833 expediente nº 49, Montevideo.(Datos tomados de la obra La Leyenda de la Destrucción de los Charruas de Angel H. Vidal, pág. 29

El 25 de febrero de 1833 se embarcan rumbo a Francia de Curel y los cuatro Charruas, en la barca Phaéton llegando al puerto de Saint-Malo el 7 de mayo continuando hacia su destino en París.

El cacique Vaimaca Peru tenía unos 55 años de edad y era muy conocido por haber sido soldado del Gral. Artigas desde 1814, ("El primero es el cacique Vaimacá, apodado Perú, que en 1814 pasó voluntariamente al servicio de Artigas con un número considerable de sus guerreros,..."donde se citan 5 fuentes que atestiguan su vinculación con Artigas, Artículo de J.J. Figueira, Diario Acción, 18 /6/64 y también Maruca Sosa,"La Nación Charrua", pág 150, 151).

También se ha probado que había formado parte de las fuerzas del Gral. Rivera en 1828 (Ejército del Norte), durante la campaña de la conquista de las Misiones Orientales. ( ..." Habla también de los 200 lanceros Charruas que formaban el llamado Ejército del Norte , inclusive del cacique Perú, con el que le tocó vivir una risueña experiencia. No deja de señalar que los brasileños mataban en el acto todo Charrua que cayera en sus manos.", Revista Fac. Hum. y Ciencias, vol 1, Nº 1, 1983, pág. 2, párrafos 8 al 11, nota del Cnel. Argentino Manuel A. Pueyrredón, titulado" Campaña de Misiones en 1828", recopilado por Eduardo Acosta y Lara ).

Agregamos otra cita textual: ..." le general Ribéra, qui avait eu l`ocasión de remarquer, chez cet individu, une grande bravoure, le garda quelque temps à la suite de son état- major, et,peu après, il lui donna le commandement d`un corps d`indigènes des missions, qui se distingue dans la guerre soutenue par les Buènosayriens contre le Brèsil. Continuamos ese mismo texto traduciéndolo al español : « No fué un espectáculo poco curioso, para la Armada Oriental,ver al Charrua Perú cargando, a la cabeza de su horda de salvajes desnudos y montados en pelo, no teniendo mas armas que sus terribles lanzas, poner en derrota a los batallones brasileños, casi vencidos de antemano por el terror que le inspiraban estos formidables adversarios". Paul Rivet, "Les Derniers Charruas", pág. 72,  Maruca Sosa, obra citada pág. 150 a 152).

En ambas oportunidades se destacó por su valor al frente de sus guerreros apoyando fuertemente la misión de los Libertadores.

En cuanto a Senaqué, tenía unos 56 o 57 años, de profesión médico indígena, así como también se le señaló como un viejo guerrero, favorito del jefe de la tribu, Vaimaca Peru, (según P.Rivet), y según el investigador J.J.Figueira acompañó a Vaimaca Peru en todas las vicisitudes de su vida y casi seguramente tuvo el honor de haber sido también un auténtico soldado de Artigas,. Más adelante explicita Paul Rivet: ..."Entré le 23 juillet au matin dans le service du professeur Duméril, il y mourut le 26 juillet 1833, à sept heures du soir. Voici dàcte de dècès qui fut alors dressè :…  , fragmentos de la obra citada de P. Rivet, pág. 21).



María Micaela Guyunusa contaba 26 años, y había nacido el 28 de setiembre de 1806 en el departamento de Paysandú, siendo bautizada indicándose que era hija natural de la india María Rosa." La Vivienda Charrúa",Revista de la Fac. Hum: y Ciencias Nº5, 1950, pàg. 72 y
73. Fotocopia de su Partida de Bautismo original, encontrada por Eugenio Petit Muñoz).

Falleció en Francia en el hotel Dieu de Lyon por Tisis Pulmonar ( ..."Entrée à l`hotel-Dieu, le 22 juillet 1834...Dècèdèe le même jour à 9h. du soir »…VER ANEXO 7, pág. 30 y 31 de ob. Cit. de P. Rivet). (ver también foto de partida de defunción expedida por el afamado Hotel Dieu de Lyon, aparecida en Artículo de J. J. Figueroa , principal investigador –in situ-- del tema que tratamos, en Boletín Histórico del Ejército 193/196).

Laureano Tacuavé Martínez, conocido por Tacuabé,tenía 23 años y también había nacido en Paysandú el 8 de setiembre de 1809, siendo bautizado como ..."hijo legítimo de Eustaquio Tacuavé y Francisca Martínez, indios de esa jurisdicción"...,  ob. Cit. Pàg. 65).

Después de unos meses de estadía en Francia Vaimaca Peru y Senaqué, los mas viejos, que venían con diversas heridas de las batallas en que habían participado,(incluso en una radiografía de cráneo que se tomó hace unos años a Vaimaca apareció una munición dentro del mismo), sufren muchísimo el alejamiento de su ambiente natural, de su Patria y de sus familias, " Según Dumoutier- Perù,(en Francia) hablaba a menudo de sus niños y su familia que deseaba ver- " ( art. cit. de J.J. Figueira, 3ª col.).

Como consecuencia de ello Senaqué fallece el 26 de julio de 1833 P. Rivet, ob. cit. Pág. 21), conociéndose perfectamente los detalles de su agonía descritos en forma muy tocante por el enfermero francés Camus, P. Rivet, ob. Cit., págs. 97 a 100.).

Vaimaca fallece el 13 de setiembre de 1833, dato inédito descubierto en París por José

Joaquín Figueira,  3, 1ª col.).

Guyunusa fallece el 22 de julio de 1834, P. Rivet, ob. Cit. Pág 31).

Tacuabé escapa con la niñita de Guyunusa en sus brazos y se le pierde definitivamente la pista, aunque hay una versión periodística que dice que se afincaron en la ciudad de Lyon, pero se ignora la fecha de su fallecimiento y el documento respectivo.,Maruca Sosa,ob. cit. pág. 156).

En resumen sobre este punto, los cuatro Charrúas llevados a Francia eran Orientales, uno de ellos (Vaimaca Peru ) fue un patriota soldado de Artigas y de Rivera, Senaqué era compañero de Vaimaca y médico indígena y sobre Guyunusa y Tacuabé ,eran jóvenes Orientales descendientes de Charrúas, de los que se han encontrado sus partidas de bautismo como nacidos en Paysandú.

Excepto Tacuabé (que se fugó),los tres primeros fallecieron en Francia, existiendo constancia de sus decesos.


Algunas palabras del lenguaje charrúa

MISIAJALANA  - Estate quieto

PACAHOCAF -Llamaban asi a la Isla Martín Garcia

PERACAT - Oca Marina

PRIAIRE -Pez sollo

QUICÁN -Caña (bebida)

QUILLAPÍ - Capote de cuero

SEPÉ - Superior,Dios,sagrado,sabio

SAMIOC -Perro

SI-SI -Tabaco y polvo óseo para masticar

TROFONI -Chajä

TINÚ - Cuchillo

WALICXÉ -Hechicerïa

ZOBÁ -Luna

 

NUMERACION CHARRÚA

YU - Uno

SAM -Dos

DETI -Tres

BETUM -Cuatro

BETUM-YU -Cinco

BETUM-SAM -Seis

BETUM-DETI -Siete

BETUM-ARTASAM -Ocho

BAQUIÚ -Nueve

GUAROJ -Diez

(Segun el rescate del Dr. Villardebó,lo que nos deja la China Arias,una charrúa que vivió en el Estancia de Arias,y el Sargento Mayor Benito Silva que vivió dos años en tolderías charrúas).


Para una información mas ampliada y específica sobre este tema recomendamos visitar los sitios web del licenciado José Eduardo Picerno:  http://www.internet.com.uy/charruas/  y de la artista Nancy Ramos Boerr “Fredda”: http://www.freddatestimonios.com/

Gracias por permitirnos compartir sus conocimientos

 

 

 

 

LISTADO DE VOCES CHARRUAS

Las  voces CHARRUAS, que aquí se incluyen, extraídas de varias fuentes documentales, son – según las mismas – correspondientes a la versión de Benito Silva las indicadas con el signo ( - );  de una "china" de Manuel Arias las que se indican ( x ) y de Florian Paucke S.J. con signo ( * ); las que no están signadas se agregaron de versiones, pero que no cuentan con el rigor de las anteriores.

Siempre llamó la atención la casi insignificante cantidad de palabras que se conservan del idioma charrúa, esto hace suponer que tal lenguaje tenía un importante sentido místico para los integrantes de esa parcialidad, es decir solo hablaban charrúa con otro charrúa; seguramente ante un integrante de otra parcialidad utilizaban el guaraní.

ADJETIVOS

* BILU Bello, Hermoso
...MAR Mucho

CUERPO HUMANO

x EJ Boca
x ISBAJ Brazo
x IS Cabeza
- SEPÉ Boca (en guaraní así se llama una mata utilizada para construir antorchas, y es término que se utiliza para identificar a una persona con sabiduría, caso de Sepé Tiarajú, cacique misionero que lideró el alzamiento de su pueblo)
x GUAR Mano
x IBAR Nariz
x IJOU Ojo
x IMAU Oreja
x ITAJ Pelo
x ATIT Pie

FAUNA

x BERÁ Avestruz
x JUAL Caballo
* GODGOROROY Presumiblemente una onomatopeya del grito del ganso silvestre.
x MAUTIBLÁ Mulita
* LOJAN Perro
x BELUA Vaca
CHIBI Gato (es voz guaraní)
QUIRNUBATA Sábalo

SUSTANTIVOS

x HUE Agua
- QUICAN Caña (Bebida)
x IT Fuego
x GUIDAÍ Luna
x ITOJMAU Muchacho
x CHALOUÁ Muchacha
- SISÍ Mezcla de polvo de hueso y de tabaco que mascaban los Charrúas.
...WALICXE Hechicería
...PIRÍ Toldo (en guaraní junco con el que se confeccionaban los denominados "paravientos")

VEGETALES

x LAJAU Ombú

NUMEROS

- YU x I-Ú Uno
- SAM x SAÜ Dos
- DETI x DATIT Tres
- BETUM x BETUM Cuatro
- BETUM Yú x BETUM Iú Cinco
- BETUM SAM Seis
- BETUM DETí Siete
- BETUM ARRASAM Ocho
- BAQUIú Nueve
- GUAROJ Diez

OBJETOS

- LAI Bolas (de piedra)
- LAI SAM Boleadora de dos bolas, para bolear ñandú.
- LAI DETí Boleadora de tres bolas, para bolear caballos.
- TINú Cuchillo

ORACIONES

- MISIAJALANá Estate quieto
- ANDó DIABUN Vamos a dormir

PARENTESCO

- GUAMANAí Cuñado
- INCHALá Hermano

VERBOS

- BUBALAí Boleado (Atrapado)
x BAJINá Caminar
x ILABUN Dormir
x BASQUADE Levantarse
x Matar
- NA Trae.
...ANDO Ir
...OJ Cerrar
...BABU Atacar

NOTA: En un artículo publicado en el matutino "EL PAIS" (01.04.64-Pag.4 titulado "EL ULTIMO DE LOS CHARRUAS VIVE EN ENTRE RIOS Y TIENE 144 AÑOS"); se informa que el Prof. Eugenio Petit Muñoz y José Pedro Rona, entrevistaron, por esos días, a "Don Floro", el que según dice textualmente el articulo: "Un estudio antropológico y de las palabras que utiliza (HABLA SOLAMENTE CHARRUA) nos permite asegurar merced a una comparación que efectuamos con lo que ya conocíamos acerca de dicha tribu, que efectivamente, no puede existir ninguna duda sobre su autenticidad: ES CHARRUA Y NACIDO EN URUGUAY."

Sigue diciendo el artículo: "Debe tener, según los datos que hemos recogido, alrededor de 144 años y se mantiene físicamente bien, pese a su casi siglo y medio. Posee la dentadura completa, HABLA CHARRUA, no conoce más que unas pocas palabras de español, y desde su juventud ha vivido a mate y asado. EN NUESTRA VISITA HEMOS RECOGIDO UNA AMPLIA INFORMACION: FOTOS, PELICULA Y GRABACIONES QUE ESTAN A ESTUDIO y que oportunamente serán publicadas"

(El mayusculado es nuestro).
No hemos tenido conocimiento de nadie que, aún, conozca el resultado de estas investigaciones.
Recopilación y comentarios de Rodolfo MARTINEZ BARBOSA